martes, 28 de octubre de 2014

Una "Calaverita" muy peculiar


 
 


Había sido un día muy aburrido, por lo que a dormir se dispuso, nuestro amigo: El perro arrepentido.
Por ahí de las 3 de la mañana, un ruido fuerte se escuchó, era la fúnebre catrina la que súbitamente le despertó.

Ya "valiste madres", ya llegó tu perdición, suspira tus últimas palabras que nos jalamos hacia el panteón... Replicó La Muerte.

¡Aguanta calaquita hermosa! no seas tan atrabancada, no se te olvide que en México estamos de la fregada... Suplicó el can muy contrariado.

No me importa ya nada, ni supliques ni me llores… argumentó la Parca, pues aparte de tí, también hoy me friego al Alcalde Abarca.

Vamos a hacer un trato, pedía el amigo lanudo, te cambio mi suerte macabra, por un trato muy burdo; no me lleves hoy y llévate al exgobernador Ángel Aguirre, seguro que él con gusto esta deseando que lo visites, ya que ni en Iguala ni Chilpancingo han visto sus luces.

La huesuda no del todo convencida, parecía que iba aflojar; puesto que también se decía que Los Pinos quería visitar, no más a dar una "calentadita", y unos favores cobrar; todo porque su hijito, la parquita, ya quería estudiar, pero con todo el desmadre del “Poli” a escuela de paga lo tendría que matricular.

Por este año te salvaste, suertudo perro arrepentido, te voy borrando de mi lista. – “¡En la madre!, se me olvidaron los compañeros Normalistas” - Espero aún hallarlos con vida, porque con toda esta chamba que me cargan, de los federales y judiciales ya nadie se fía.

Me despido no sin antes pedirte, aprovechando este escenario, que les digas a todos tus lectores, que no se jueguen la vida, pues aunque sólo me festejan un día, yo chambeo a diario.


Saludos de su amigo:

El perro Arrepentido...

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